15-6-2012
Siria. Amnistía Internacional ayer denunció ejecuciones de civiles opositores.
La organización Amnistía Internacional (AI) difundió ayer un informe en el que aporta nuevas pruebas de crímenes de guerra y contra la humanidad por parte del régimen sirio, por lo que reclamó «una acción internacional que detenga la creciente violencia contra los civiles».
El informe «Represalias mortales» acusa a las autoridades sirias de orquestar una política dirigida a vengarse de las comunidades que apoyan a la oposición y a intimidar a sus habitantes.
«Estas alarmantes pruebas de una secuencia organizada de abusos resaltan la necesidad de una acción internacional decisiva para frenar la creciente oleada de ataques contra la población civil, incluidos crímenes de guerra y contra la humanidad, cometidos por fuerzas gubernamentales y milicias con impunidad total», dijo Donatella Rovera, asesora de AI.
Pese a no contar con el permiso gubernamental, AI visitó entre abril y mayo 23 ciudades y pueblos en las provincias septentrionales de Alepo e Idleb, incluidas zonas que sufrieron los ataques del Ejército sirio mientras se negociaba la imposición de un alto el fuego con el mediador internacional, Kofi Annan.
«El Consejo de Seguridad de la ONU debe romper el bloqueo y tomar acciones concretas para acabar con estas violaciones y pedir cuentas a sus responsables», añadió Rovera, en un comunicado.Según el informe, en todas las localidades visitadas hubo familias que describieron cómo parientes suyos habían sido secuestrados y ejecutados por soldados.
De igual forma, militares y «shabiha» (milicianos paramilitares del régimen) incendiaron casas y propiedades, y torturaron de forma sistemática a los detenidos, en ocasiones hasta causarles la muerte.
En la última semana de mayo, AI constató cómo las fuerzas de seguridad y milicianos disparaban contra manifestantes pacíficos, matando a paseantes y niños, en la ciudad de Alepo, la mayor del norte del país. (EFE)